Desde mi punto de vista, las prendas denim deberían ser un must have para tener un armario completo y variado, pero no me refiero únicamente a su colo más típico, sino en diferentes tonos. Llegó un día en que me di cuenta que en mi armario no tenía ninguna prenda vaquera con un tono claro casi blanco, así que me puse manos a la obra para decolorar tela vaquera con lejía.

Antes que nada quiero advertirte de que escojas una prenda que realmente no le tengas mucho cariño o ya estés muy aburrido/a de ella, porque no tiene por qué salir mal, pero más vale prevenir que curar. Yo me lancé a la aventura y decidí decolorar la prenda entera (un jean), pero tu puedes utilizar esta técnica en unos lugares concretos utilizando un método que te explicaré en un momento.

Lo primero será colocar en un cubo a partes iguales lejía y agua. Es importante que no utilices las típicas lejías suaves ya que el resultado final podría ser imperceptible. También te recomiendo que prestes atención al tono que adquiere la prenda poco a poco, si bien hasta aproximadamente 1 hora (dependiendo de la dureza de la tela, claro está) la lejía no hará efecto, es mejor ir echando un vistazo cada cierto tiempo para comprobar que todo está bajo control.

Como te comentaba anteriormente, existe una opción para decolorar sólo una parte deseada de la prenda, algo que se consigue anudando esa zona con un coletero e introduciendo únicamente ese trozo anudado en lejía. Es decir, el resto de la tela que no está en contacto con la mezcla queda intacta.

Una vez haya conseguido el color deseado, lava la prenda con agua fría y déjala secar. MUY IMPORTANTE: no toques la lejía sin guantes. Si te ha quedado alguna duda sobre cómo decolorar tela vaquera con lejía déjamela en los comentarios e intentaré resolverla.